El modo en el que se cocine la pasta influye en que esta sea fuente de energía lenta o todo lo contrario, que se convierta en un alimento rico en azúcares de fácil y rápida asimilació. Esto último explica que al poco tiempo de su consumo se vuelva a tener hambre. Con el fin de que la pasta sea una fuente excelente de hidratos de car- bono complejos de absorción lenta ha de quedar cocida “al dente”, es decir, cocida por fuera y semicruda en su interior.
El modo apropiado de cocer la pasta es calentar un litro de agua con un chorrito de aceite por cada 100 gramos de pasta. En cuanto rompe a hervir el agua, se añade un puñado de sal y la pasta. Después se re- mueve de vez en cuando para lograr que quede suelta. Se considera que la pasta está “al dente” cuando está cocida por fuera pero en el in- terior una pequeña parte queda semicruda, lo que hace que al masti- car resulte ligeramente dura. Para saber si ha alcanzado este punto, se puede sacar de la cazuela un macarrón o un espagueti, partirlo por la mitad y comprobar si el interior queda un pequeño hilo de pasta cruda (de color diferente). En ese momento se retira del fuego y se escurre.
Espero que os sea de ayuda, comenten y sugieran. Y no se olviden de compartirlo!!
| Tweet |



0 comentarios:
Publicar un comentario